Arte y arquitectura

article | Tiempo de lectura3 min

Un pavo real y peonías sobre una roca

Descubre el motivo clásico japonés del pavo real y las peonías...

Presentación de la obra

El pavo real y las peonías es un motivo clásico de la pintura china, cuya ejecución demuestra aquí una gran maestría técnica. Este gran kakemono, o rollo colgado, está dibujado con tinta china mediante sutiles degradados y contrastes cromáticos entre el pavo real, de plumaje oscuro, y las peonías claras. El artista detalla cada una de las plumas y utiliza pinceladas más amplias para reproducir la textura de las hojas y las ramas. El conjunto desprende una atmósfera de movimiento y elegancia.

El pavo real, representado de perfil y posado sobre una rama, muestra su amplia cola desplegada a la vista. Esta ocupa gran parte de la obra. Cada uno de sus ocelos está finamente dibujado y, en algunos puntos, se entremezcla con las grandes peonías que la rodean, símbolos de riqueza, prosperidad y paz.

El pavo real es, sin duda, un ave decorativa, pero también tiene un gran valor simbólico en el arte asiático, especialmente en China. Es símbolo de dignidad, belleza e inmortalidad. Su cola y sus ocelos se consideran una representación de la riqueza, la elegancia y la buena suerte.

El estilo de la obra es típico de la pintura de flores y aves (Huaniao Hua en chino, Kacho-ga en japonés). Este género floreció en China, especialmente durante la dinastía Song, y posteriormente fue adoptado y enriquecido por los artistas japoneses.  El pavo real, asociado al motivo de la peonía, ilustra la fórmula «wenming fugui» («Que seas rico en cultura»). Se utilizó con este significado en Japón tras la llegada de numerosos artistas chinos que huían de la invasión manchú a mediados del siglo XVII. Este tema, que evoca por tanto a China y al mundo de los letrados, es bastante frecuente entre los artistas de la denominada escuela de Nagasaki, ciudad que acogía a los refugiados a su llegada desde China,

La presencia de un sello de firma o de aprobación de color rojo aporta información sobre el autor o el contexto de la creación. La caligrafía indica «乙丑年» (el año Yichou), «李志» (Li Zhi) o «甲午年» (el año Jiawu) «王守» (Wang Shou). A juzgar por la caligrafía, el artista es probablemente chino o japonés. La obra podría datar del siglo XIX o de principios del XX.

De hecho, en el sistema del ciclo sexagenario chino, cada año se designa mediante una combinación de dos caracteres: un «tronco celestial» y una «rama terrenal». Este ciclo se repite cada 60 años. Los años Yichou más recientes son 1865 y 1925, los más recientes del año Jiawu son 1834 y 1894, teniendo en cuenta que el año 1894 es especialmente famoso en China y Japón, ya que marca el inicio de la primera guerra sino-japonesa. La pintura dataría de uno de esos años.

Yamasaki Tôretsu (1786-1837), pavo real y peonías sobre una roca. Japón, periodo Edo (1603-1868), fechado en 1834. Inscripción autógrafa: Kôgo Risshû Utsushi[ta] Kaiun Tôetsu («Pintado en otoño del año Kôgo. Kaiun[dô] Tôetsu»). Tinta china sobre papel, 135,5 x 65,3 cm. Casa de Georges Clemenceau (Saint-Vincent-sur-Jard)

© Hervé Lewandowski

Morwena Joly-Parvex

conservadora del patrimonio

El expediente temático

A un paso de Asia

Expendiente | 7 contenidos