Sainte-Chapelle, Paris

El conjunto de las quince vidrieras del siglo XIII de la capilla superior constituye una obra de arte de la vidriera que desde su origen ha aportado notoriedad a la Sainte-Chapelle.

El conjunto de las quince vidrieras del siglo XIII de la capilla superior constituye una obra de arte de la vidriera que desde su origen ha aportado notoriedad a la Sainte-Chapelle.

La restauración de los vanos, que comenzó en 2008 y culminó en 2014, y la restauración del rosetón occidental, consistieron en una limpieza de los vidrios, los plomos y las estructuras metálicas de las vidrieras, y la restauración de las fachadas del edificio y de sus esculturas. Las obras fueron ejecutadas por el arquitecto jefe de los monumentos históricos, Alain-Charles Perrot para las vidrieras 101, 103 y 105, y más tarde por Christophe Bottineau para las vidrieras 107, 109, 111 et 113 y el rosetón.

La constatación

Las vidrieras presentaban una gran cantidad de suciedad y sus motivos quizás eran poco legibles. La grisalla, es decir, el dibujo presentado en la cara interna de los vidrios coloreados, se conserva peor en los vidrios en los que ha sido aplicada tras la cocción. Se había degradado en un gran número de vidrieras a causa de la condensación de agua sobre la pared. Además, un esmalte aplicado en las vidrieras a mediados del siglo XX se había ennegrecido con el tiempo, ensombreciéndolas.

En cuanto a las fachadas de la Sainte-Chapelle, también presentaban gran cantidad de suciedad debido a la contaminación, y las esculturas y gárgolas que la adornan estaban deterioradas en algunos lugares, en algunas faltaban partes.

 

Vitrail avant restauration / Sainte-Chapelle

Vidriera antes de su restauración / Sainte-Chapelle - Foto: DR / CMN

  

Las palabras del arquitecto

¿Cuáles eran los desafíos y los obstáculos de esta obra?

La restauración de una obra de arte, incluso cuando resulta indispensable para su buena conservación y presentación, constituye siempre un trauma. Desarmar, desmontar, auscultar, limpiar, tocar, retomar, todas estas acciones intervienen en la materia.

Por sus extraordinarias cualidades artísticas, por su magnitud y su antigüedad, el conjunto de las vidrieras de la Sainte-Chapelle constituye una obra maestra universal y única.

Restaurar una obra tan importante pero a la vez tan frágil es una operación delicada y conlleva una gran responsabilidad. No podemos permitirnos cometer ningún error. No podemos perder ninguna pieza antigua, aunque esté rota, sino que debemos recuperarla. No debe desaparecer ningún dibujo de grisalla, aunque esté desprendido, y más cuando cualquier intervención sobre este tipo de soporte es irreversible.

Todos estos obstáculos son ya conocidos y habituales en todas las restauraciones, pero en este caso se llevan al extremo. Es la gran responsabilidad que recae en el contratista, y es también la clave de la satisfacción que podemos apreciar cuando admiramos las vidrieras colocadas, protegidas y salvadas para la posteridad, para su transmisión a las generaciones futuras en el mejor estado posible gracias a las técnicas actuales. 

 

Repose des vitraux - Sainte-Chapelle

Reinstalación de las vidrieras del rosetón de la Sainte-Chapelle - Foto: Didier Plowy / CMN

 

¿Qué criterio arquitectónico se adoptó?

La principal dificultad de esta restauración estaba relacionada con la multitud de elementos a restaurar.

Cada panel de vidrieras está constituido por piezas de vidrio de dimensiones reducidas y cada una de ellas plantea interrogantes que requieren realizar elecciones de intervención por mi parte. Por ejemplo, ¿estoy ante una pieza original o ya restaurada? ¿El vidrio ha sido alterado? ¿Cuál es la calidad del dibujo? ¿El acabado de la grisalla? ¿Cuáles son los tipos de desórdenes y de suciedad? ¿Qué intervenciones se deben prever: pegado o empalme de plomo (si el vidrio está roto)? ¿Qué tipo de limpieza se debe realizar? ¿Cómo tratar el dibujo para que sea más legible? ¿Cómo integrar la pieza restaurada en el conjunto para que el nivel de limpieza y de restauración sea coherente cuando las piezas vuelvan a ensamblarse? ¿Qué técnica debemos utilizar para la duplicación? ¿Qué retoques deben hacerse respecto a las pinturas interiores? ¿Qué intervenciones deben ejecutarse en las mamposterías y las esculturas?

Cada panel debe ser coherente, cada una de las lancetas que une los paneles debe ser armoniosa con las demás, y por último, todas las vidrieras de la Sainte-Chapelle deben perpetuar todas juntas la vibración mágica concebida por los artistas de Saint Louis.

Las obras

Los maestros vidrieros trabajaron con lámparas de infrarrojos que permiten leer a través de la suciedad del vidrio y retirar el esmalte sin alterar el dibujo. Si un dibujo había desaparecido completamente, se restituía sobre un vidrio de duplicación nuevo aplicado sobre el vidrio antiguo.

Los plomos que ensamblaban las piezas de vidrio en paneles, alterados por la contaminación atmosférica, no eran originales y fueron reemplazados en su totalidad. Las barras metálicas (travesaños) del siglo XIII fueron consolidadas.

Se volvió a aplicar en todas las vidrieras y el rosetón un procedimiento experimental que ya había sido probado en las dos vidrieras de la cabecera para protegerlas de las agresiones externas y de la condensación, dando la impresión, desde el exterior, de encontrarse frente a la vidriera original. Se trataba de colocar en las estructuras metálicas antiguas vidrios nuevos termoformados, es decir, a los que se les había dado el aspecto de las vidrieras originales. Este procedimiento permite al agua de condensación transcurrir sobre el vidrio duplicado y no por el vidrio histórico.

 

Verrière de protection / Verrière en cours de restauration

Vidriera en proceso de restauración - Vidriera de protección - Foto: DR / CMN

 

Algunas esculturas fueron desmontadas y restauradas en el taller, y después recolocadas y reesculpidas directamente en el edificio.

Las fachadas fueron limpiadas mediante microarenado.

Los actores

La restauración de las vidrieras y del rosetón contaron con el patrocinio excepcional, debido a su extensión, de las Fundaciones VELUX, que financiaron la operación con 5 millones de euros, es decir, casi la mitad del importe necesario para la realización de las obras.

Para que la obra concluyese con éxito, los dos arquitecto jefes de los monumentos históricos recurrieron a numerosos interventores, albañiles, talladores de piedra, escultores y maestros vidrieros.

 

La Sainte-Chapelle après restauration

La Sainte-Chapelle tras su restauración - Foto: Didier Plowy / CMN

 

La restauración en vídeo:

> La restauración de las vidrieras de la Sainte-Chapelle (colección Gestos del patrimonio)

 

 

> La restauración de las mamposterías de la Sainte-Chapelle (colección Gestos del patrimonio)

 

> Presentación del rosetón del Apocalipsis de la Sainte-Chapelle de París:

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