Abbaye de Cluny, Bourgogne

En el marco del programa «Cluny 2010» llevado a cabo con motivo de la conmemoración de los 1100 años de la fundación de la abadía, el CMN y la dirección general de los asuntos culturales de Borgoña confiaron al arquitecto jefe de los monumentos históricos, Frédéric Didier, la restauración del gran y pequeño transeptos de la antigua iglesia abacial.

En el marco del programa «Cluny 2010» llevado a cabo con motivo de la conmemoración de los 1100 años de la fundación de la abadía, el CMN y la dirección general de los asuntos culturales de Borgoña confiaron al arquitecto jefe de los monumentos históricos, Frédéric Didier, la restauración del gran y pequeño transeptos de la antigua iglesia abacial.

La constatación

Los vestigios del monumento padecían una falta de legibilidad resultando difícil comprender la arquitectura global de la «Maior Ecclesia».

En el gran transepto, integralmente cerrado y cubierto, que conserva una gran parte de su decoración en pintura y escultura, era necesario restaurar las partes antiguas alteradas y devolverlas a un estado de referencia validado por el comité científico.

En el pequeño transepto, derrumbado y a cielo abierto, los vestigios estaban deteriorados, sobre todo a causa de su exposición a la intemperie, y necesitaban ser consolidados.

Las obras

El gran transepto 

En el conjunto de las elevaciones y las bóvedas, los alisados y los revestimientos posteriores al final del siglo XVIII fueron purgados y reemplazados por materiales que se correspondían con los revestimientos y enlucidos antiguos que fueron restaurados, al igual que los capiteles, algunos de los cuales han mantenido restos de policromía.

La gran abertura que une la «sacristía» con la arcada sur del gran transepto se rellenó y se restableció el vano ciego original en toda su altura.

 

Restauration Abbaye de Cluny

El gran transepto antes y después de su restauración - Foto: DR / CMN

 

El pequeño transepto

La intervención consistió en una gran parte en una restauración de modo idéntico, consolidando los excepcionales vestigios de escultura y recubriendo las mamposterías de los paramentos.

Con una intención de conservación y a la vez para favorecer la comprensión de los vestigios, el cubrimiento de la arcada sur se restituyó en su forma de bóveda de cañón apuntado, gracias las técnicas y materiales tradicionales.

Además, a fin de permitir la lectura de la imbricación del gran transepto en las colaterales, se desmontó un paramento del siglo XIX y se sustituyeron los arranques, sobre todo el del arco que marcaba el paso entre la pequeña nave colateral y la grande.

Tanto en el grande como en el pequeño transepto, el suelo fue restituido por completo con un revestimiento que se correspondía con el último enlosado del siglo XVIII, cuya naturaleza y especificidades fueron recuperadas en excavaciones realizadas en 1993 en esta zona. De este modo, los espacios recobran su nivel de suelo original a pie llano, permitiendo ofrecer una perfecta accesibilidad.

Los actores

La restauración de los transeptos se inscribió en el Acuerdo del plan estado-Región que permitió la asociación de numerosos actores: las administraciones locales (el municipio, el consejo general y el consejo regional), el ENSAM, el FNADT, el Ministerio de Cultura, Europa, el CMN, así como algunos patrocinadores.

Para que la obra concluyese con éxito, el arquitecto jefe de los monumentos históricos recurrió a numerosos interventores, albañiles, talladores de piedra y escultores.

 

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