¡Una obra se prepara!

¡Una obra se prepara!

Como promotor, el Centro de monumentos nacionales decide las líneas generales que desea aportar al proyecto de obra y garantiza su financiación, en ocasiones con ayuda de mecenas o de socios institucionales.

Cuando el CMN programa obras de restauración importantes en un monumento, este se dirige al jefe de obra, arquitecto principal de monumentos históricos competente en el territorio, para solicitarle un estudio. Una vez realizado y aprobado el estudio, el CMN ordena al arquitecto principal que elabore el proyecto necesario para la realización de las obras. Este documento, elaborado durante varios meses, tiene por objetivo organizar toda la obra que se pretende acometer y permite al promotor consultar a las empresas, lote por lote.

Cuando se trata de obras que afectan a colecciones, se hace un inventario minucioso de los objetos, se analizan, se limpian y, si es necesario, se refuerzan.

Y sobre el terreno...

Una vez seleccionadas las empresas, el CMN firma un contrato con cada una de ellas para que puedan comenzar las obras.

El jefe de obra, director de orquesta de los trabajos, es quien garantiza su correcta ejecución hasta la entrega. 

En ocasiones, si los trabajos que se van a realizar son especialmente importantes, la obra puede realizarse en varios tramos. La obra concluye con la recepción de las obras por parte del CMN, una vez se tenga la confirmación de que los trabajos han concluido satisfactoriamente.